Archivo | noviembre, 2011

La etiqueta femenina: traje largo

23 Nov

También se le conoce como traje de noche. Por similitud al vestuario masculino podemos decir que es la prenda de más etiqueta del vestuario femenino. Aunque los diseños están muy influenciados por la moda, podemos decir que se caracterizan por su elegancia y por la utilización de telas de gran calidad: rasos, sedas, terciopelos, etc. También los complementos deberán ser de gran calidad.

Para elegir un vestido de “etiqueta” cuenta con una amplia variedad de posibilidades: discretos escotes, tirantes sugerentes, espaldas al aire … pero siempre manteniendo el gusto y la elegancia. El vestido debe ser largo cubriendo en su totalidad las piernas; se recomienda vestir medias, aunque no se vean las piernas. Los zapatos deben ser altos y de tacón fino, a juego con el vestido. El bolso pequeño, de mano, de metal, carey o de tela con pedrería o brocados. Respecto a las joyas, pocas y de calidad (un collar, unos pendientes y alguna pulsera y sortija).

“La noche permite vestidos más lujosos y brillantes”Las perlas y los diamantes siguen siendo las reinas de la noche: son elegantes y no se pasan de moda. Los vestidos de noche, admiten incrustaciones de pedrería, lentejuelas y diseños más lujosos que los vestidos de día. Los colores, por regla general, oscuros (el negro sigue siendo el rey) aunque la moda influye mucho en ello. Admite vistosos complementos como los guantes largos hasta el codo o por encima de él. Abrigos de fantasía, o de visón, echarpes, mantones, etc.

Aunque algunos diseñadores como Ives Saint Laurent han creado el “esmoquin femenino” con pantalón, no puede ni debe cambiarse por el vestido largo. Es elegante, pero aún no es equiparable al vestido de noche. Al esmoquin-smoking y frac de los caballeros, les corresponde por norma general, el traje largo de las señoras, aunque en determinadas ocasiones, al esmoquin le puede corresponder el traje de cóctel, si la ocasión no es demasiado formal.

Isabel Vázquez Sacristán

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La etiqueta femenina: traje coctel

11 Nov

Son muchas las ocasiones en las que somos invitados a celebraciones en las que el protocolo más común se nos escapa de las manos. Reuniones especiales y poco usuales en nuestra agenda, que en la mayoría de las ocasiones nos suelen dejar con el “armario vacío”. Vacío y no precisamente por la inexistencia de ropa sino por la dificultad a la hora de elegir cuál es el modelo más acertado y políticamente correcto para tal evento.

El vestido cóctel suele ser uno de los protagonistas de estas situaciones, en las que las mujeres solemos confundir este tipo de prenda con un simple vestido o traje corto. Y debemos dejar claro que no es lo mismo ni mucho menos.

 

El traje de cóctel o vestido de cóctel, podríamos decir que se sitúa, en elegancia, entre el traje de noche y el vestido corto, aunque no siempre es así ya que el ser humano es impredecible y más aun en lo que se refiere a la moda. A diferencia del vestido corto, suele ser más elegante puede llevar pedrería y otros detalles de lujo, y el largo suele ir hasta la rodilla o un poco por debajo de la misma. Hay autores que equiparan el vestido corto y el traje de cóctel como una misma prenda.

Los de satén son muy utilizados, aunque el tejido utilizado depende, en gran medida, de la temporada para la que sea desde la lana hasta el algodón o el lino. El carácter de “elegancia” del vestido se verá muy influido por el lujo en sus telas con bordados o pedrería, ya que puede servir como prenda de gran etiqueta, para acompañar a un frac o esmoquin, o puede ser una prenda de media etiqueta, con tejidos y diseños más sencillos, para acompañar a un traje oscuro de corte clásico.

 

“El vestido de cóctel es el que mejor combina con todos los horarios y ocasiones”

Lo mismo que ocurre en la mayor parte del vestuario femenino, y empieza a ocurrir cada vez más en el masculino, los diseños están muy marcados por la moda. Los escotes suelen ser discretos, y las espaldas poco descubiertas. Aunque está permitido prácticamente todo, lo mejor es mantener un corte clásico. Los diseños son bastante diversos y dependen del gusto personal de cada mujer; pueden ser con discretos escotes, tirantes o con la espalda descubierta. Hay que tener en cuenta que los colores durante el día son mucho más atrevidos o llamativos que para la tarde-noche.

Los complementos  pueden permitirse el uso de joyería y bisutería de atrevidos diseños. También los sombreros y tocados admiten elegantes combinaciones y diseños originales (siempre acordes con el traje). El bolso recomendado, es el de mano, pequeño, y que puede ser de materiales muy diversos como el metal, carey o tela con pedrería

Los zapatos de media altura aunque dependiendo del momento y de la ocasión podremos aumentar o disminuir la altura del tacón. La norma imprescindible es que sea a juego con el vestido. Los bolsos preferiblemente pequeños o medianos, de muy diversos materiales sin forzar ninguna situación. Siempre es mejor vestir medias, pues hacen más bonitas las piernas de las mujeres disimulan imperfecciones y dan un toque de sobriedad y elegancia. Hay que evitar utilizar lentejuelas, plumas y diseños más apropiados para la noche. El maquillaje discreto, pero puede optarse por colores más atrevidos y vivos que los utilizados para la noche.  Dando siempre nuestro toque personal en todos los casos pues los clones no tienen porque tener estilo.

“La moda caduca pero el estilo jamás” 

Coco Chanel


La etiqueta femenina: el traje corto.

10 Nov

El traje corto, es una traje de día o media tarde, elegante, de corte generalmente clásico, ideal para la mayoría de las ocasiones . Su largo suele llegar hasta la rodilla o un poco por encima de ella y sin pasarnos.

El tejido utilizado depende de la temporada para la que sea, el sentido común juega un papel importante en este punto. Su largo deberá ser el de la rodilla o ligeramente por encima de la misma como ya hemos mencionado y sin excesos, porque no es una minifalda. Son vestidos de mucho más coloridos, que los de noche, generalmente, pero también hay que tener en cuenta que admiten menos lujo en sus telas (bordados o pedrería), y si en algún caso se admiten, deben ser unos detalles muy discretos.

Como en cualquier prenda de vestir de la mujer, los diseños y tejidos son muy variados y marcados por la moda. Los escotes suelen ser discretos, y las espaldas poco descubiertas, o mejor totalmente tapadas. Aunque está permitido casi todo, lo mejor es mantener un corte clásico y elegante. Los complementos juegan aquí un papel fundamental pues se permite el uso de joyería y bisutería de atrevidos diseños. También los sombreros admiten elegantes combinaciones y diseños vanguardistas siempre y cuando no se raye en lo estrambótico.

Los zapatos de media altura aunque en la actualidad se deja mayor libertad en este punto. De corte actual y a juego con el vestido. Los bolsos preferiblemente pequeños o medianos de muy diversos materiales. Siempre, incluso en verano, es mejor vestir medias, pues hacen más bonitas las piernas de las mujeres y evitan situaciones incomodas. Hay que evitar utilizar lentejuelas, plumas y diseños más apropiados para la noche. El maquillaje discreto, pero puede optarse por colores más atrevidos y vivos que los utilizados para la noche. En resumen la noche es más discreción y el día más atrevido. Siempre con un toque personal de estilo y refinamiento.

 

 

“Viste vulgar y solo verán el vestido, viste elegante y verán a la mujer”

Coco Chanel